Jóvenes y brujas: Una secuela con nuevos matices

Jóvenes y brujas es una película estadounidense que comparte un ambiente Dramático con un toque de Terror. El film dirigido por Zoe Lister-Jones está basado en la dirección ejecutada en 1996 por Andrew Fleming; la nueva versión se estrenó en México el 29 de octubre del 2020 distribuida por Sony Picture con una duración de 1h 35min. 

A pesar de que la primera cinta no obtuvo su reconocimiento por sus grandes ventas en taquilla, poco a poco el público fue aceptándola hasta volverla en una referencia de los 90.Lamentablmente para la nueva hermandad no ha sido así, pues realmente la película cuenta con muchos vacíos.

Está secuela va entorno a la vida de la protagonista Lily (Cailee Spaeny), omitiendo la relatividad de las tres chicas Lourdes (Zoey Luna), Frankie (Gideon Adlon) y Tabby (Lovie Simone, dejandolas practicamente sin un sustento propio para el desarrollo de la historia.

¿En qué falló Jóvenes y brujas?

Además de esta increíble ausencia de protagónicos por parte de las supuestas amigas, sus exageradas representaciones de adolescentes sin sentido  hace que lleguen a cansar antes del climax . Por si fuera poco lo ya comentado, también es preciso decir que no hay coherencia en grandes partes del film.

La cuestión mágica y obscura que envolvía lo asombroso de la temática , no se percibe con la fuerza necesaria para causar impacto a la hora de disfrutar del rodaje.Por otro lado, no queda muy en claro las razones por las que el grupo sufría de violencia a comparación de la de 1996 que muestra bullying relevante con su contexto. 

 A decir verdad, está secuela se queda corta como para esperar que la escritora Zoe Lister-Jones se atreva a sacar una tercera parte, pues la culminación de la cita lo hace parecer así ; dejan cuestionamientos sin resolver:  cómo fue que Nancy concibió a Lily , logró escapar del psquiatrico, cuál fue el evento traumático  que vivió Nancy .Sin duda alguna Jóvenes y brujas:la nueva hermandad es una película palomera.